Oración Comunitaria 26/03/2020
ORACIÓN COMUNITARIA VIRTUAL GRUPO SAN FRANCISCO GRANADA 26 marzo 2020
ENTRADA
Sigue esta etapa difícil para todos, Señor. Un día más, permanecemos en casa. Un día más,
necesitamos tu abrazo, Padre, que venimos a buscar como comunidad. Venimos a poner
delante de ti nuestra cotidianeidad, tan diferente estos días. Se nos ensancha el tiempo, y se
alargan las angustias a la vez que se estrechan los espacios. Queremos presentarte lo que
somos, lo que nos ocupa y preocupa, lo que nos mueve por dentro. Queremos poner
nuestra vida en tus manos, queremos que seas Tú el que limpies nuestro corazón en este
tiempo de Cuaresma.
Así, con Francisco, comenzamos diciendo: “Oh alto y glorioso Dios…”
CANTO 1
PRIMERA LECTURA Isaías 49, 8-15
Esto dice el Señor:
En tiempo de gracia te he respondido,
en día propicio te he auxiliado;
te he defendido y constituido alianza del
pueblo,
para restaurar el país,
para repartir heredades desoladas,
para decir a los cautivos: “Salid”,
a los que están en tinieblas: “Venid a la
luz”.
Aun por los caminos pastarán,
tendrán praderas en todas las dunas;
no pasarán hambre ni sed,
no les hará daño el bochorno ni el sol;
porque los conduce el compasivo
y los guía a manantiales de agua.
Convertiré mis montes en caminos,
y mis senderos se nivelarán.
Miradlos venir de lejos;
miradlos, del Norte y del Poniente,
y los otros de la tierra de Sin.
Exulta, cielo; alégrate, tierra;
romped a cantar, montañas,
porque el Señor consuela a su pueblo
y se compadece de los desamparados».
Sion decía: «Me ha abandonado el Señor,
mi dueño me ha olvidado».
¿Puede una madre olvidar al niño que
amamanta,
no tener compasión del hijo de sus
entrañas?
Pues, aunque ella se olvidara,
yo no te olvidaré.
SILENCIO
CANTO 3
NOTICIA
El planeta, el principal beneficiado por el coronavirus (Adaptado de National Geographic)
Fábricas cerradas, autopistas vacías, calles desérticas… son estampas que se repiten en
todo el mundo a medida que la pandemia de coronavirus avanza inexorablemente. El parón
brusco de las actividades humanas tiene, paradójicamente, un gran beneficiado: el medio
ambiente. El descenso de la cantidad de desplazamientos en vehículos a motor, la
disminución de la producción industrial y el consumo se traduce en menos contaminación,
aguas más limpias y cielos más claros. Estos son algunos de los efectos secundarios
positivos de la crisis sanitaria.
Los datos no mienten. A lo largo del mes de febrero, el primero del confinamiento en la
provincia china de Hubei, hubo un 20% más de días libres de contaminación atmosférica.
Asimismo, las imágenes de satélite de la NASA mostraban una reducción drástica de las
emisiones de dióxido de nitrógeno en las principales ciudades chinas.
También llegan buenas noticias desde más cerca: «Ha transcurrido una semana desde el
anuncio del estado de alarma y los datos son rotundos: la reducción del tráfico en más del
50% en Madrid y Barcelona así como el descenso contrastado de emisiones de CO2,
(principal causante del calentamiento global) ha provocado el desplome de sus niveles de
contaminación. Lógicamente, la ralentización de la actividad económica en general, aunque
no sea homogénea y varíe según los países, traerá consigo una reducción de emisiones.
Esta será coyuntural y acotada en el tiempo, pero tendrá un enorme valor, ya que indicará
que es posible abordar la emergencia climática con la rapidez y la contundencia que
requiere. La sociedad está demostrando que ante situaciones de emergencia responde con
responsabilidad, madurez y solidaridad.
Otro de los ejemplos lo vemos en las redes sociales, en las que abundan desde hace días
fotografías de los canales de la ciudad de Venecia como pocas veces se habían mostrado:
completamente limpios; se observan aguas cristalinas que cobijaban incluso algunos
pequeños bancos de peces que se habían aventurado en los canales desde la laguna o
desde el mar. “La laguna se apropia de Venecia, sin vertidos y sin tráfico, se puede ver el
fondo de los canales. Deberíamos reflexionar sobre la explotación del turismo turístico en
Venecia “, se podía leer a pie de una fotografía publicada en Twitter.
Confían los expertos en que el período de confinamiento ha podido llevar a la gente a la
conclusión de que es necesario repensar el modelo de vida actual: «Quizás tras esta crisis
se pueda producir una expansión de los supermercados cooperativos, del comercio de
proximidad y otras iniciativas respetuosas con el medio ambiente. Lo estamos viviendo estos
días: personas que se ofrecen a ir a buscar comida, clases y talleres multitudinarios a través
de internet, voluntariado para asistencia a personas mayores o dependientes...».
En cualquier caso, resalta el experto la importancia de que la comunidad científica y los
gobernantes sigan analizando el impacto que la crisis medioambiental (el calentamiento, la
deforestación...) pueda tener en «acentuar la propagación de pandemias como la que
estamos viviendo».
SILENCIO
CANTO 4
EVANGELIO Juan 12, 23-26
Jesús les dijo: Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado. En verdad,
en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, seguirá siendo un solo
grano; pero si muere, dará fruto abundante. El que ama su vida, la perderá; pero el que
desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna. El que quiere servirme,
que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor. A quien me sirva, mi Padre lo
honrará.
SILENCIO
CANTO 5
ORACIÓN COMPARTIDA
PADRENUESTRO
SALIDA
La soledad es tan universal. Muchas cosas las vivimos a solas. E incluso a veces nos
sentimos solos de ti, Señor, por todo lo que no entendemos. Puede que en estos días nos
preguntemos: Dios, ¿dónde te escondes en este desierto?
Sin embargo, Señor, eres sorprendente, y apareces inesperado. Tal vez también estas
apareciendo estos días: en tantos destellos de misericordia, en la entrega generosa de
tantos, en el abrazo que se da a distancia, pero se da; en los cuidados recíprocos, en las
palabras de alivio, en los ratos de oración que nos llenan de sentido. Tal vez, estos días te
estoy viendo, incluso sin darme cuenta. Hoy Jesús, nos dices que nos tenemos unos a
otros, y que donde estemos, tú estás con nosotros.
Con Francisco, terminamos diciendo: “Te adoramos, Señor Jesucristo…”.
CANTO DE SALIDA